Febrero 2003
N° 1 / AÑO I
  ...A nombre de la familia de FONCODES les damos la más cordial bienvenida y los invitamos a formar parte de nuestro boletín...
  Obras de FONCODES en enero benefician a 41 mil personas.

Representante del Colegio de Ingenieros presidirá Comisión de Transparencia.

El Diario del Cusco satisfecho con FONCODES.

Pobladores de Soplin Vargas agradecen a FONCODES

     
 

Reportaje

Buenos pagadores
Los campesinos que se convirtieron en microempresarios

Martín Fernández Barreto (69) envejeció pastoreando sus animales junto a los cerros.

Un día, uno de sus hijos le sugirió criar y vender truchas. Hicieron una piscigranja pero un huayco la destruyó.

Su hijo partió desilusionado pero Martín pidió un crédito al Racimo Estratégico de Desarrollo Rural Picoy (Red Rural Picoy) y comenzó su negocio de truchas en la piscigranja Los Delfines. Hoy, con la ayuda de la Red, Martín cosecha las truchas que cría en seis pozas y las vende en la región.

“Cada poza soporta hasta mil 500 kilos de truchas”, comenta. Martín es un ejemplo de que la edad y la costumbre no limitan la iniciativa cuando ésta tiene apoyo.

Como Martín, los campesinos beneficiados con los microcréditos que entrega la Red Rural Picoy - Huancahuasi financiada por FONCODES, pertenecen a 24 comunidades de las provincias de Huaura y Oyón, al noreste de Lima.

Esta historia empezó unos años atrás. Campesinos de las comunidades Parquín, Jucul, Rapaz, Huancahuasi, Picoy, Chiuchin, Canin y Mayobamba organizaron los Núcleos Ejecutores de Chacras Integrales y lograron que FONCODES les financiara proyectos productivos de inversión social.

Se prestaban hasta cinco mil nuevos soles que debían devolverse en 8 meses. Los solicitantes debían presentar garantías hipotecaría y prendaria. El préstamo tenía un interés de 3 por ciento mensual. Además había un interés moratorio de 2 por ciento mensual.

Invertir y no gastar

Con estas reglas, el Núcleo Ejecutor entregó 774 créditos a 525 familias invirtiendo un millón 14 mil soles que invirtieron en proyectos productivos o de servicios.

Algunos sembraron haba, olluco, durazno y manzanos. Otros engordaron ganado vacuno, ovino; criaron truchas, cuyes y porcinos. Varios ofrecieron servicios de hospedajes, restaurantes, albergues o iniciaron empresas de transporte, panadería y carpintería.

Jorge Castro Pro (52), de Chuichín, tenía una panadería pero las locas ilusiones lo sacaron de su pueblo. Después de una frustrante experiencia laboral en Lima, regresó a Chuichín y pidió un préstamo para su panadería. El éxito le ha sonreído. Hoy presta para comprar máquinas y fortalecer la competitividad de su negocio.

También instalaron bodegas, librerías, carnicerías o impulsaron pequeñas empresas de artesanía y curtiembre. La mayoría tuvo experiencias rentables.

Silvia Bustamante Mendoza es de Mayobamba. No pudo seguir estudios superiores por falta de dinero pero sabía hacer quesos. En ella dormitaba una habilidad para el negocio. “Ahora producimos quesos y mantequilla gracias a los créditos”, comenta.

Los prestatarios venden su producción en los negocios que atienden a los 150 turistas que diariamente visitan los baños termomedicinales de Churín, Huancahuasi y Picoy.

Buenos pagadores

Estos prestatarios son buenos productores y pagadores. En total cancelaron 73 mil 826 soles por intereses. De esta cifra, 69 mil 147 soles corresponden a los intereses activos generados por los préstamos. Quienes se atrasaron en sus pagos, cancelaron 4 mil 679 soles por intereses moratorios.

Fausto Vilca Carrera (39) y su esposa Marita Calzado devolvieron oportunamente los tres créditos que solicitaron para iniciar y ampliar su restaurante La Posada del Cazador. “A veces atendemos 400 comensales. En estas ocasiones doy trabajo a mis vecinos”.

Gregorio Salvador, jefe de FONCODES Lima, señaló que los comuneros saben de créditos, pagos e intereses y la Red no tiene la morosidad de otras instituciones. “Esto no es dar migajas sino respaldar a los más postergados e insertarlos en el sistema financiero”.

La mayoría recibió créditos en efectivo y devuelve el dinero sin problemas. Los campesinos consiguieron beneficios personales y lograron insertarse en el ciclo económico de la actividad turística local, beneficiando a la microcuenca de Checras donde viven.

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