Reportaje
Calmando
la sed: Pobladores arequipeños administran sistema
de agua potable
Hermelinda
Urirez Solano vive hace treinta años, casi toda su
vida, en La Central, uno de esos pequeños pueblos
rurales diseminados a lo largo del Valle de Majes.
El pueblo era apenas una estancia y su
casa estaba tan lejos de la carretera Aplao - Viraco como
del canal de regadío Ongoro, de donde hasta hace
poco acarreaba agua para su hogar. Su rutina de 30 años
cambió. Dejó el esforzado trabajo de cargar
agua en latas, baldes y cuanto recipiente podía encontrar.
Ahora, cuando necesita agua, le basta girar
la llave y el líquido cae a chorros. Hermelinda es
usuaria del servicio de agua potable domiciliario que construyeron
los pobladores de La Central con el financiamiento del Fondo
Nacional de Compensación y Desarrollo Social (FONCODES).
“Ahora tenemos agua potable, y nuestro hijos ya no
se enferman del estómago”, nos cuenta cuando
el menor de sus hijos, de dos años estalla en llanto
reclamando por la ausencia de la madre.
Así como ella muchas madres de familia han mejorado
sus condiciones de vida al tener acceso a un servicio elemental
para una vida decorosa.
Asentado a los costados de la carretera de Aplao, que
lleva hacia las partes altas de la provincia de Castilla,
encima del cauce del río, La Central alberga como
habitantes a campesinos sin tierra y agricultores cuya mayor
capital en medio de un valle prodigioso, es la firme voluntad
de progreso que los convirtió en protagonistas de
una singular experiencia de autogestión.
El poblado de unas cien familias cuenta con casas rústicas,
la mayoría de ellas está hecha con cañas
y quincha. Hace dos años cuenta con un sistema de
agua potable que operado íntegramente por una Junta
Administradora que preside Alfredo Ramos Alejo e integran
Antonio Alcahuamaní Ramos (secretario); Vicente Hualipa
Suico (tesorero), y Darío Herencha Patiño
(fiscal).
La historia empezó hace dos años, cuando
los vecinos solicitaron apoyo financiero a FONCODES para
construir el sistema de agua potable. Es un sistema simple
que cubre a cabalidad las necesidades de los pobladores.
Campesinos
administradores
El
sistema de agua entró en servicio el 28 de enero
del año 2001 y desde entonces opera exitosamente.
Tiene un canal de aducción, de donde toma el agua,
que parte del canal Ongoro.
El agua es conducida por cañerías hacia la
planta de tratamiento situada cerca de La Central. Tiene
pozas de potabilización, canal de abastecimiento,
canal sedimentador, dos filtros, cisterna de bombeo, clorificador,
y una electrobomba de 11.5 caballos de fuerza. Si bien atiende
a 80 usuarios, el sistema puede abastecer a 120 hogares.
Una vez que ha sido potabilizada y está apta para
el consumo humano, es bombeada hasta un reservorio situado
en las faldas de un cerro cercano. El sistema se cierra
con la red de tuberías que por gravedad, llevan el
agua desde el reservorio hasta los domicilios.
La Junta, con la participación de todos los vecinos,
ha logrado que el servicio de agua potable financie los
gastos de mantenimiento y operación. Por si fuera
poco, su gestión ha sido tan eficiente que consiguieron
comprar e instalar medidores en todos los hogares conectados
al sistema.
Cada casa tiene el suministro asegurado durante las 24
horas del día, los 365 días del año.
El pago varía según el recibo que cada mes
la Junta les entrega en su casa.
El consumo mínimo es de 7 metros cúbicos
al mes y cuesta 8 soles. Si el usuario supera esta cantidad,
debe pagar 1.50 soles por cada metro cúbico adicional.
“Es una obra hecha por el pueblo y FONCODES. Nosotros
aportamos la mano de obra en faenas comunales. Ni el Concejo
Provincial de Castilla ni Sedapar participaron en el proyecto”,
afirma Alfredo Ramos, presidente de la Junta.
El mantenimiento y cuidado del sistema está a cargo
de un operario especializado contratado y pagado por la
Junta. El se encarga de garantizar que el sistema funciones
bien.
El mayor problema que tienen con el mantenimiento es que
a veces se malogra la electrobomba usada para impulsar el
agua al reservorio pero la arreglan rápido. “Esto
propicia que el mayor gasto sea el consumo de electricidad”,
señaló un integrante de la Junta.
La experiencia ha sido tan exitosa, que ahora los pobladores
están preparando una propuesta para que FONCODES
les financie la construcción de un sistema de desagüe
que ellos administrarán con el mismo sistema que
les ha dado buenos frutos.
Ramos, la Junta y los pobladores no ocultan su alegría
porque acaban de recibir el acta de transferencia de propiedad
de toda la infraestructura financiada por FONCODES.
Durante el año 2002 FONCODES ha entregado en propiedad
a la comunidad organizada, municipios y entidades desconcentradas
del sector público 217 obras de las cuales 26 son
sistemas de agua potable, 4 sistemas de desagüe, 11
obras de electrificación, 9 puentes, 4 carreteras
y trochas carrozables, 24 pequeños sistemas de riego,
5 locales comunales y losas deportivas, y 134 aulas escolares.
Estas transferencias enriquecen el patrimonio de las instituciones
receptoras, y representan pasos concretos de descentralización,
compromiso de FONCODES que camina ahora más que nunca
de la mano con la comunidad organizada en el marco del proceso
de regionalización del país.
Alejandro Reyes Otero - Abraham
Sujimoto.
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