Abril 2003
N° 3 / AÑO I
  Después de 11 años de creación, el Fondo se enfrenta a un reto histórico: la transferencia de sus competencias y funciones a los gobiernos locales...
 

Premian a FONCODES con el Sol de Oro Puneño – 2002.

Por primera vez comunidades nativas recibirán turistas.

Rehabilitan el museo de sitio de Túcume.


     
 

Reportaje

Calmando la sed: Pobladores arequipeños administran sistema de agua potable

Hermelinda Urirez Solano vive hace treinta años, casi toda su vida, en La Central, uno de esos pequeños pueblos rurales diseminados a lo largo del Valle de Majes.

El pueblo era apenas una estancia y su casa estaba tan lejos de la carretera Aplao - Viraco como del canal de regadío Ongoro, de donde hasta hace poco acarreaba agua para su hogar. Su rutina de 30 años cambió. Dejó el esforzado trabajo de cargar agua en latas, baldes y cuanto recipiente podía encontrar.

Ahora, cuando necesita agua, le basta girar la llave y el líquido cae a chorros. Hermelinda es usuaria del servicio de agua potable domiciliario que construyeron los pobladores de La Central con el financiamiento del Fondo Nacional de Compensación y Desarrollo Social (FONCODES).

“Ahora tenemos agua potable, y nuestro hijos ya no se enferman del estómago”, nos cuenta cuando el menor de sus hijos, de dos años estalla en llanto reclamando por la ausencia de la madre.

Así como ella muchas madres de familia han mejorado sus condiciones de vida al tener acceso a un servicio elemental para una vida decorosa.

Asentado a los costados de la carretera de Aplao, que lleva hacia las partes altas de la provincia de Castilla, encima del cauce del río, La Central alberga como habitantes a campesinos sin tierra y agricultores cuya mayor capital en medio de un valle prodigioso, es la firme voluntad de progreso que los convirtió en protagonistas de una singular experiencia de autogestión.

El poblado de unas cien familias cuenta con casas rústicas, la mayoría de ellas está hecha con cañas y quincha. Hace dos años cuenta con un sistema de agua potable que operado íntegramente por una Junta Administradora que preside Alfredo Ramos Alejo e integran Antonio Alcahuamaní Ramos (secretario); Vicente Hualipa Suico (tesorero), y Darío Herencha Patiño (fiscal).

La historia empezó hace dos años, cuando los vecinos solicitaron apoyo financiero a FONCODES para construir el sistema de agua potable. Es un sistema simple que cubre a cabalidad las necesidades de los pobladores.

Campesinos administradores

El sistema de agua entró en servicio el 28 de enero del año 2001 y desde entonces opera exitosamente. Tiene un canal de aducción, de donde toma el agua, que parte del canal Ongoro.

El agua es conducida por cañerías hacia la planta de tratamiento situada cerca de La Central. Tiene pozas de potabilización, canal de abastecimiento, canal sedimentador, dos filtros, cisterna de bombeo, clorificador, y una electrobomba de 11.5 caballos de fuerza. Si bien atiende a 80 usuarios, el sistema puede abastecer a 120 hogares.

Una vez que ha sido potabilizada y está apta para el consumo humano, es bombeada hasta un reservorio situado en las faldas de un cerro cercano. El sistema se cierra con la red de tuberías que por gravedad, llevan el agua desde el reservorio hasta los domicilios.

La Junta, con la participación de todos los vecinos, ha logrado que el servicio de agua potable financie los gastos de mantenimiento y operación. Por si fuera poco, su gestión ha sido tan eficiente que consiguieron comprar e instalar medidores en todos los hogares conectados al sistema.

Cada casa tiene el suministro asegurado durante las 24 horas del día, los 365 días del año. El pago varía según el recibo que cada mes la Junta les entrega en su casa.

El consumo mínimo es de 7 metros cúbicos al mes y cuesta 8 soles. Si el usuario supera esta cantidad, debe pagar 1.50 soles por cada metro cúbico adicional.

“Es una obra hecha por el pueblo y FONCODES. Nosotros aportamos la mano de obra en faenas comunales. Ni el Concejo Provincial de Castilla ni Sedapar participaron en el proyecto”, afirma Alfredo Ramos, presidente de la Junta.

El mantenimiento y cuidado del sistema está a cargo de un operario especializado contratado y pagado por la Junta. El se encarga de garantizar que el sistema funciones bien.

El mayor problema que tienen con el mantenimiento es que a veces se malogra la electrobomba usada para impulsar el agua al reservorio pero la arreglan rápido. “Esto propicia que el mayor gasto sea el consumo de electricidad”, señaló un integrante de la Junta.

La experiencia ha sido tan exitosa, que ahora los pobladores están preparando una propuesta para que FONCODES les financie la construcción de un sistema de desagüe que ellos administrarán con el mismo sistema que les ha dado buenos frutos.

Ramos, la Junta y los pobladores no ocultan su alegría porque acaban de recibir el acta de transferencia de propiedad de toda la infraestructura financiada por FONCODES.

Durante el año 2002 FONCODES ha entregado en propiedad a la comunidad organizada, municipios y entidades desconcentradas del sector público 217 obras de las cuales 26 son sistemas de agua potable, 4 sistemas de desagüe, 11 obras de electrificación, 9 puentes, 4 carreteras y trochas carrozables, 24 pequeños sistemas de riego, 5 locales comunales y losas deportivas, y 134 aulas escolares.

Estas transferencias enriquecen el patrimonio de las instituciones receptoras, y representan pasos concretos de descentralización, compromiso de FONCODES que camina ahora más que nunca de la mano con la comunidad organizada en el marco del proceso de regionalización del país.

Alejandro Reyes Otero - Abraham Sujimoto.

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