| Amenidades
El
valor del Conocimiento: intercambio sin fronteras
Los beneficios de compartir el conocimiento
no se limitan al terreno de los negocios privados; las organizaciones
sin fines de lucro también pueden apelar a esa práctica
para hacer realidad sus misiones.
El Banco Mundial (BM), por ejemplo, está
impulsando la necesidad de compartir el conocimiento a escala
global, a fin de alcanzar su meta de convertirse en un centro
de distribución de idoneidad técnica en materia
de desarrollo sostenible.
Stepehn Denning, director del programa
de gestión del conocimiento, dice que "la misión
del Banco Mundial es aliviar la pobreza y mejorar el estándar
de vida de los países subdesarrollados. La gestión
del conocimiento nos está ayudando a cumplir ese
objetivo".
Un ejemplo ocurrió hace poco más
de un año, cuando un alto funcionario del gobierno
de Pakistán se puso en contacto con la oficina local
del BM para preguntar qué nuevas tecnologías
existían para reparar el deteriorado sistema de autopistas
de su país. Denning explica que, según el
procedimiento de costumbre, el banco habría reunido
un equipo para que visitara el país y redactara un
informe de la situación, lo cual podía demandar
varios meses.
Pero lo que en verdad ocurrió fue
bastante diferente. El gerente de tareas se comunicó
con la "comunidad de práctica" del banco,
integrada por expertos en autopistas, y solicitó
su ayuda urgente. Un especialista de Jordania que trabajaba
para el Banco Mundial respondió que en su país
se utilizaba una tecnología que podía aplicarse
en Pakistán. Ese mismo día llamó alguien
de la Argentina para comentar que estaba escribiendo un
libro sobre una tecnología usada en Asia, América
del Sur, Africa y Australia. Mientras tanto, un especialista
sudafricano explicó qué tecnología
se había usado en su país durante décadas,
y compartió las ventajas y desventajas con el gerente
de tareas, quien pudo reunir rápidamente la experiencia
global y aplicarla en Pakistán. Finalmente, esa experiencia
se incorporó a una base de conocimiento.
Actualmente, el Banco Mundial tiene más
de 110 comunidades de práctica en el mundo, todas
en proceso de conectarse entre sí y mejorar la calidad
de la base de conocimiento. Muy pronto, según Denning,
cualquiera que esté interesado en el desarrollo sustentable
podrá acceder, vía Internet, a la base del
banco.
El espacio
para compartir
Dar espacio a la creatividad no debería
ofrecer dificultades. Una compañía farmacéutica
japonesa, por ejemplo, acondicionó un salón
para que los investigadores se sienten a tomar el té
y a comentar proyectos con sus colegas. Por supuesto, el
espacio no tiene por qué ser físico. Buckman
Laboratories creó una sala virtual, denominada "Salón
de Recreo", y allí los empleados intercambian
bromas, recetas, anuncios de cumpleaños y nacimientos.
El fracaso de la práctica de compartir
experiencias —debido a la resistencia de los empleados
o a las agendas de trabajo sobrecargadas— se agudiza
tras años de reingeniería, fusiones y adquisiciones,
que debilitan la posibilidad de explotar la gestión
del conocimiento.
De acuerdo con la investigación
realizada por KPMG, el 40 por ciento de los encuestados
manifestó que las personas quieren compartir el conocimiento,
pero no tienen tiempo para hacerlo. En ese tipo de circunstancias,
¿qué pueden hacer las empresas? "Si consideramos
al conocimiento como una facultad humana —dice Sveiby—,
la administración del espacio para la creación
del conocimiento se convierte en un tema crucial."
Y sugiere algunos enfoques prácticos:
-
Los máximos ejecutivos deben
hacer hincapié en que la capacidad creativa es
lo que hará triunfar o fracasar a la empresa.
-
Permitir y fomentar el tiempo de
reflexión. Pregúntese cuándo fue
la última vez que sus colegas lo vieron relajado
y sin tareas entre manos. Aliente a todos los empleados
a que, durante 10 minutos por la mañana y 10
por la tarde, se tomen un descanso. Cuando se le da
"permiso", la capacidad de creación
del cerebro es sorprendente.
-
Rediseñe las oficinas y asigne
los mejores espacios para uso creativo. Pregúntese
si ve las oficinas como una línea de montaje
o como espacios de creación de conocimiento.
¿Las mejores para la creatividad —con abundante
luz natural y decoración atractiva— pertenecen
a personas que nunca están en ellas? Si es así,
su empresa es un lamentable espacio de creación
de conocimiento.
Peter Novins, un socio de Ernst & Young
que encabeza la práctica de consultoría en
soluciones de negocios basados en el conocimiento, dice
que además de tener un espacio destinado a la reflexión,
para que la gestión del conocimiento sea eficaz,
los empleados deben sentir que el conocimiento les pertenece.
"Ellos son los beneficiarios y, por ende, los responsables
de asegurar que la base de conocimiento sea buena y útil
—explica—. De modo que si el contenido no les
sirve, sólo pueden culparse a sí mismos".
La cultura de los negocios es otro obstáculo.
A semejanza de lo que ocurre con la estrategia de marketing
de productos, que debe adaptarse a la idiosincrasia de cada
país, compartir el conocimiento a través de
fronteras culturales puede requerir de algunos ajustes.
E&Y, por ejemplo, está extendiendo la iniciativa
de gestión del conocimiento a sus oficinas del exterior.
En Europa, según Poole, los negocios son mucho más
complejos que en los Estados Unidos, razón por la
cual hay que pensar en cómo aplicar lo que saben
los profesionales norteamericanos a empresas que operan
en un contexto diferente. Para resolver el problema, la
firma desarrolló "objetos de conocimiento":
patrones de discernimiento aplicables a cualquier ambiente
cultural.
De la mano de las dificultades culturales
llegan las barreras del idioma, que Xerox derribó
al incorporar un software para traducción a su sistema
Eureka, a fin de que los encargados del servicio de mantenimiento
pudieran ingresar y leer los consejos en sus lenguas de
origen.
En definitiva, la ventaja competitiva no
proviene de la cantidad de conocimiento que una empresa
pueda reunir, sino del uso que le dé. "La mejor
manera de aprovechar el conocimiento —concluye Novins—
es la que incluye motivadores de comportamiento y de cultura;
una cultura que auspicia la práctica de compartir
y el trabajo en equipo".
Entérese
British Petroleum
FILOSOFIA: Cada iniciativa
vinculada con el conocimiento debe apuntar a cubrir una
necesidad real del negocio y a mejorar su rendimiento.
PRACTICA: Los gerentes
de conocimiento seleccionan y codifican las lecciones aprendidas
en sus unidades de negocios. Una comunidad de práctica
publica esas lecciones en la red interna de la compañía.
BENEFICIOS: Ahorros significativos
de costos en la construcción de obras, y mayor eficiencia
en la perforación de pozos petrolíferos.
Xerox
FILOSOFIA: Es crucial
aprovechar el conocimiento acumulado en la mente de los
empleados, dado que el negocio central de la compañía
es brindar servicios de soporte técnico a los clientes.
PRACTICA: Los técnicos
de la empresa aportan consejos a una plataforma estándar
para compartir el conocimiento, que se usa en todo el mundo.
BENEFICIOS: Los consejos
contribuyen a que la compañía ahorre costos
en mano de obra y en componentes de productos.
Banco Mundial
FILOSOFIA: Compartir el
conocimiento técnico, en materia de desarrollo sustentable,
trascendiendo las fronteras. El objetivo es cumplir con
la misión de reducir la pobreza en el mundo más
rápidamente.
PRACTICA: Los gerentes
de tareas utilizan Internet para compartir el conocimiento
y la experiencia en la resolución de los problemas
vinculados con el desarrollo.
BENEFICIOS: La solución
veloz de los problemas ayuda a que los países en
desarrollo puedan superar las crisis más rápidamente.
¿Sabías que...?
- El matrimonio de más altura fue el de Martín
van Buren Bates (medía 2 metros con 18 cms.) y
Anna Hanen Swan (medía 2 metros con 27 cms.)
- La mujer más baja de la historia fue Pauline
Musters (medía 61 cms.).
- El hombre más bajo de la historia fue Pablo del
Rio (medía 48 cms.).
Cumpleaños
del mes de abril.
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