Informe
FONCODES,
INADE y los pobladores se dan la mano para recuperar tierras
de cultivo
Después
de muchos años, los campesinos de Muy Finca, en la
provincia y departamento de Lambayeque, al Norte del Perú,
ven la luz al final del túnel. Parte de los campos
afectados por la salinidad, han sido recuperados con un
sistema de drenes financiado por FONCODES y construido por
INADE y los pobladores.
Irónicamente, los problemas de salinización
empezaron con el reservorio de Tinajones. La construcción
de esta obra propició que miles de agricultores mejoraran
sus ingresos dedicándose a la agricultura.
La continua disposición de agua los impulsó
a sembrar arroz, gramínea cuyo cultivo no era común
en la zona. El arroz requiere grandes cantidades de agua
porque se trata de un cultivo de inundación, necesita
que las pozas de cultivo estén repletas de agua,
como piscinas.
Pero la abundancia de agua y los cultivos de arroz llevaron
problemas imprevistos al agro lambayecano. El agua empezó
a inundar terrenos de la parte baja del río La Leche,
en los que se depositaban grandes cantidades de sales y
sulfatos derivados, a su vez, de la úrea y biocidas
usados en los arrozales.
Esta zona del Valle La Leche se salinizó. Los campesinos
de Muy Finca sufrieron en carne propia la abundancia de
agua: La salinización demoró en manifestarse
pero destruyó cientos de hectáreas de tierras
junto con la economía de familias campesinas.
En Muy Finca, el 47% de terrenos estaban salinizados y
por la misma razón, el 28 % era inservible. La frontera
agrícola disminuyó y los campesinos abandonaron
sus tierras.
La salinización también afectó el
ecosistema de los huerequeques, las blancas y patilargas
aves del departamento, pues disminuyó su hábitat
natural.
Canalizando la sal
Después
de solicitar ayuda a las principales autoridades agrícolas
del departamento, los campesinos solicitaron que FONCODES
financie la construcción de drenes para filtrar el
agua y las sales de la zona.
En abril del año 2002, el Fondo Nacional de Compensación
y Desarrollo Social (FONCODES) y el Instituto Nacional de
Desarrollo (INADE), suscribieron un convenio para apoyar
técnica y económicamente a los habitantes
de la zona.
FONCODES financió la ejecución de los drenes
invirtiendo 539 mil 996 soles mediante el Programa “A
Trabajar Rural” e INADE diseñó los drenes
que fueron construidos por la población organizada.
Los cinco drenes atendidos por el Convenio tienen una extensión
de 7.6 kilómetros y parecen pequeños ríos
que llevan el agua proveniente de las parcelas.
Tienen 7.9 metros de ancho en la superficie y un metro
de ancho en el fondo mientras que su altura es de 2 metros
con 30 centímetros. Los drenes no funcionan individualmente
sino en conjunto, como un sistema.
El dren D-1,200, avanza de este a oeste y recolecta el
agua procedente de cuatro pequeños drenes situados
en los grupos 1 y 2. El dren D-1000+36, recoge el agua de
dos pequeños drenes situados en el grupo 3. Finalmente,
el dren D-1000, recoge el agua de un pequeño dren
que también sale desde el Grupo 3.
Además, este último dren, que recolecta el
agua de los drenes anteriores, avanza paralelo a la costa
y lleva el agua hacia el desierto.
La construcción de los drenes demandó la
construcción de obras complementarias para que funcionen
adecuadamente. Las entregas superficiales son como pequeños
canales que llevan hacia los drenes el agua que rebalsa
en las pozas de cultivo.
También se construyeron canoas, como se denomina
a los canales que llevan el agua de riego por terrenos que
fueron cortados por el dren. Se construyeron 4 canoas permanentes
de concreto y 7 temporales usando cilindros.
Además, teniendo en cuenta el ancho de los drenes,
se construyeron 14 puentes y alcantarillas para facilitar
el paso de los peatones, campesinos, vigilantes y vehículos.
Igualmente se construyeron 3 confluencias, como se conoce
al cruce de drenes secundarios hacia el dren principal para
que éste, finalmente, evacúe las aguas hacia
el mar.
120 hectáreas más
“El
que persevera logra”, dice Eduardo Morales Sandoval,
presidente del Núcleo Ejecutor de Pueblo Nuevo, y
agrega que “efectivamente los grandes esfuerzos de
los agricultores de la zona por detener la salinización,
dio sus frutos después de muchas visitas infructuosas
a varias instituciones y organismos públicos. El
Gobierno atendió nuestros pedidos y hoy es una realidad”.
Los drenes permitieron la recuperación de 120 hectáreas
y al hacerlo, se favoreció a 519 familias campesinas.
Además, la población local se benefició
porque a través del Programa A Trabajar Rural se
generó 180 empleos.
Con el esfuerzo de los beneficiarios y el apoyo de la Comisión
de Regantes de Muy Finca, las obras ejecutadas superaron
las metas programadas y se prevé que en tres años
puedan recuperarse los suelos que aún son afectados
por la salinidad.
Alejandro Reyes Otero - Elvis Ojeda
Jopuy
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