Abril 2003
N° 3 / AÑO I
  Después de 11 años de creación, el Fondo se enfrenta a un reto histórico: la transferencia de sus competencias y funciones a los gobiernos locales...
 

Premian a FONCODES con el Sol de Oro Puneño – 2002.

Por primera vez comunidades nativas recibirán turistas.

Rehabilitan el museo de sitio de Túcume.


     
 

Informe

FONCODES, INADE y los pobladores se dan la mano para recuperar tierras de cultivo

Después de muchos años, los campesinos de Muy Finca, en la provincia y departamento de Lambayeque, al Norte del Perú, ven la luz al final del túnel. Parte de los campos afectados por la salinidad, han sido recuperados con un sistema de drenes financiado por FONCODES y construido por INADE y los pobladores.

Irónicamente, los problemas de salinización empezaron con el reservorio de Tinajones. La construcción de esta obra propició que miles de agricultores mejoraran sus ingresos dedicándose a la agricultura.

La continua disposición de agua los impulsó a sembrar arroz, gramínea cuyo cultivo no era común en la zona. El arroz requiere grandes cantidades de agua porque se trata de un cultivo de inundación, necesita que las pozas de cultivo estén repletas de agua, como piscinas.

Pero la abundancia de agua y los cultivos de arroz llevaron problemas imprevistos al agro lambayecano. El agua empezó a inundar terrenos de la parte baja del río La Leche, en los que se depositaban grandes cantidades de sales y sulfatos derivados, a su vez, de la úrea y biocidas usados en los arrozales.

Esta zona del Valle La Leche se salinizó. Los campesinos de Muy Finca sufrieron en carne propia la abundancia de agua: La salinización demoró en manifestarse pero destruyó cientos de hectáreas de tierras junto con la economía de familias campesinas.

En Muy Finca, el 47% de terrenos estaban salinizados y por la misma razón, el 28 % era inservible. La frontera agrícola disminuyó y los campesinos abandonaron sus tierras.

La salinización también afectó el ecosistema de los huerequeques, las blancas y patilargas aves del departamento, pues disminuyó su hábitat natural.

Canalizando la sal

Después de solicitar ayuda a las principales autoridades agrícolas del departamento, los campesinos solicitaron que FONCODES financie la construcción de drenes para filtrar el agua y las sales de la zona.

En abril del año 2002, el Fondo Nacional de Compensación y Desarrollo Social (FONCODES) y el Instituto Nacional de Desarrollo (INADE), suscribieron un convenio para apoyar técnica y económicamente a los habitantes de la zona.

FONCODES financió la ejecución de los drenes invirtiendo 539 mil 996 soles mediante el Programa “A Trabajar Rural” e INADE diseñó los drenes que fueron construidos por la población organizada.

Los cinco drenes atendidos por el Convenio tienen una extensión de 7.6 kilómetros y parecen pequeños ríos que llevan el agua proveniente de las parcelas.

Tienen 7.9 metros de ancho en la superficie y un metro de ancho en el fondo mientras que su altura es de 2 metros con 30 centímetros. Los drenes no funcionan individualmente sino en conjunto, como un sistema.

El dren D-1,200, avanza de este a oeste y recolecta el agua procedente de cuatro pequeños drenes situados en los grupos 1 y 2. El dren D-1000+36, recoge el agua de dos pequeños drenes situados en el grupo 3. Finalmente, el dren D-1000, recoge el agua de un pequeño dren que también sale desde el Grupo 3.

Además, este último dren, que recolecta el agua de los drenes anteriores, avanza paralelo a la costa y lleva el agua hacia el desierto.

La construcción de los drenes demandó la construcción de obras complementarias para que funcionen adecuadamente. Las entregas superficiales son como pequeños canales que llevan hacia los drenes el agua que rebalsa en las pozas de cultivo.

También se construyeron canoas, como se denomina a los canales que llevan el agua de riego por terrenos que fueron cortados por el dren. Se construyeron 4 canoas permanentes de concreto y 7 temporales usando cilindros.

Además, teniendo en cuenta el ancho de los drenes, se construyeron 14 puentes y alcantarillas para facilitar el paso de los peatones, campesinos, vigilantes y vehículos.

Igualmente se construyeron 3 confluencias, como se conoce al cruce de drenes secundarios hacia el dren principal para que éste, finalmente, evacúe las aguas hacia el mar.

120 hectáreas más

“El que persevera logra”, dice Eduardo Morales Sandoval, presidente del Núcleo Ejecutor de Pueblo Nuevo, y agrega que “efectivamente los grandes esfuerzos de los agricultores de la zona por detener la salinización, dio sus frutos después de muchas visitas infructuosas a varias instituciones y organismos públicos. El Gobierno atendió nuestros pedidos y hoy es una realidad”.

Los drenes permitieron la recuperación de 120 hectáreas y al hacerlo, se favoreció a 519 familias campesinas. Además, la población local se benefició porque a través del Programa A Trabajar Rural se generó 180 empleos.

Con el esfuerzo de los beneficiarios y el apoyo de la Comisión de Regantes de Muy Finca, las obras ejecutadas superaron las metas programadas y se prevé que en tres años puedan recuperarse los suelos que aún son afectados por la salinidad.

Alejandro Reyes Otero - Elvis Ojeda Jopuy

enviar esta página a un amigo