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Rumbo
al Exito
El comentario de esta edición está
directamente relacionado con el trato que damos a los demás
frente a diferentes circunstancias de nuestras vidas, en
el trabajo, en el mercado, en la casa; el tema de este mes
se refiere al trato que damos a nuestros semejantes.
Si pensamos que un mismo estimulo hará que todos
los seres humanos reaccionemos de igual forma o en la misma
dirección, estaríamos pensando que todos somos
iguales; nosotros, los seres humanos somos contradictorios
y no respondemos como el agua, por ejemplo, que hierve invariablemente
a los 100 grados centígrados.
Los seres humanos somos definitivamente impredecibles,
por lo que tenemos que dar un trato singular y especial
a cada uno de nuestros semejantes.
Con esto no intento decir que en cada empresa se tiene
que establecer políticas y normas para cada uno de
los miembros que la conforman, esto sería imposible,
lo que sí se tiene que hacer son normas de carácter
general establecidas para guiar procedimientos y acciones
de cada uno de los miembros de la empresa. Pero, al mismo
tiempo, es muy importante que el trato sea individual, que
realmente hagamos sentir a cada miembro de la empresa e
incluso de nuestras familias como alguien singular e irremplazable.
Yo les pido en este momento, que piensen cuantos millones
de personas viven en Lima, más de nueve millones,
en el Perú estamos alrededor de veintiseis millones
de habitantes y se calcula que en el mundo vivimos seis
mil millones de seres humanos, y lo más curioso es
que cada uno de nosotros nos sentimos el ser más
importante de la creación. Por supuesto que esto
es verdad; cada uno de nosotros somos los seres más
importantes de la creación.
Pero si lo que queremos es entablar relaciones exitosas
y vivir en armonía con nuestros padres, con nuestros
jefes, con nuestros empleados o compañeros de trabajo,
tenemos que hacerles sentir a todos y cada uno de ellos
como el ser más importante de la tierra, y no como
un cofre de defectos o calificarlos por sus errores o limitaciones,
incluso por sus impedimentos físicos.
¿Por qué fracasa una relación conyugal?,
¿por qué perdemos a nuestros amigos?, ¿Por
qué tenemos conflictos familiares y problemas en
el trabajo?, la razón es el maltrato, no hemos dado
o recibido un trato adecuado y obviamente, hemos perdido
esa empatía que atrae a los demás, hemos perdido
la influencia o el buen humor, el optimismo, frente a los
demás.
Ustedes seguramente habrán visto a ese tipo de personas
que, por ejemplo, entran al banco repleto de gente esperando
ser atendidos y hay una cajera dispuesta a atenderlos, o
cuando llevan el auto al taller siempre hay alguien que
les da prioridad, lo atienden rápido, con un buen
precio, es decir, los distinguen. La clave de todo esto
es el trato que esa persona le ha dado a los demás,
en esas sencillas relaciones cotidianas ha plasmado su sello
personal y al momento de llegar a cualquier parte, todo
el mundo lo identifica por su trato de excelencia, por su
buen humor, por su respeto, por el optimismo que lleva consigo
como la principal característica de un hombre de
éxito... entonces, la decisión está
en ustedes, sólo tienen que decidir como tratar a
los demás y alcanzar el éxito en sus relaciones
interpersonales.
Julio César Navarro Falconí.
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