Mayo 2003
AÑO I / N°
  Para muchas comunidades pobres, ajenas al bombardeo noticioso, las encuestas de opinión, los políticos, la labor de Foncodes parece un apostolado.
 

Primera Exposición Regional, Cultural, Artesanal Y Turística Aeroportuaria Ayacucho

Programa "A Trabajar Rural" invierte 836 mil en La Unión.

Encuentro de alcaldes en Huancavelica.

FONCODES construye letrinas en Esperanza De Panaillo.


     
 
Amenidades

EL ORIGEN DEL DÍA DE LA MADRE

En los orígenes del mundo, Dios era mujer. Hace más de treinta mil años, nuestros antepasados del paleolítico concebían la divinidad y la naturaleza como una hembra cósmica, como una "Gran Madre".

El origen de la celebración de la madre es milenario. Los hombres del paleolítico celebraban ya a la "Gran Madre" en los recovecos de las cavernas, en vasijas, en piezas de hueso, en estilizadas esculturas de carbón, marfil y piedra.

Para la historiadora de arte Merlin Stone "probablemente las sociedades del paleolítico superior (en las cuales quizá se consideraba a la madre único familiar) el clan formulaba el concepto de creador de la vida humana en la imagen de una mujer que había sido el antepasado originario.

Aunque no precisamente el 10 de mayo, los hombres de esta época adoraban y celebraban entre el final de la primavera y el principio del verano a la Gran Madre y, a través de ella, festejaban a todas las mujeres que se habían convertido en madres.

A medida que pasaban los siglos, diferentes culturas empezaron a atribuir nombre, rasgos particulares, mitificaciones, leyendas e historia personal a la Gran Madre. De tal forma, que la Madre Tierra, la Magna Mater o la Gran Madre aparece en diversos lugares del mundo bajo distintas advocaciones: en Egipto como Isis, en Babilonia como Ishtar, en Súmer como Inanna, en Fenicia como Astarté, en Escandinavia como Freya, en Australia como Kunapipi, y en China como Nu Kua.

En nombre de la paz

El origen del actual Día de la Madre se remonta a la Inglaterra del siglo XVII. En el este de Gran Bretaña se llevaba a cabo el cuarto domingo de mayo un festejo en honor a las madres inglesas, denominado Domingo de la Madre.

Ese domingo, los siervos y los empleados que vivían lejos de la casa materna, tenían el día libre para pasarlo con su madre.
Esta fiesta nacional se celebraba colectivamente en bosques y praderas, y se caracterizaba por la elaboración de un sabroso postre conocido como Pastel de las madres.

La celebración inglesa fue trasladada y apropiada por varios países europeos, como una manifestación de su fe y sus principios cristianos. Tal fiesta derivó en la celebración de la Madre Iglesia, en la que se evocaba más la fuerza espiritual y la poderosa presencia de la Iglesia cristiana, que de las madres.

Aunque algunos colonos ingleses en América acogieron en secreto el británico domingo de las madres, en Estados Unidos la primera celebración del Día de la Madre se realizó en el otoño de 1872, en Boston, por iniciativa de la escritora Julia Ward Howe (creadora del Himno a la república), con la intención de dedicar un día especialmente no a las madres, sino a la paz.

Tras varias fiestas bostonianas organizadas por Ward Howe, ese pacifista Día de la Madre cayó en el olvido. Fue hasta la primavera de 1905, en Grafton, al oeste de Virginia, que se instauró con nueva fuerza el Día de la Madre en Estados Unidos, cuando una hija inspirada por su alto sentido del amor, con respeto y gratitud, concibió la idea de dedicar un homenaje, un día sin igual, para rendirle tributo a la madre. Esta hija, una dama norteamericana, Ana Jarvis, en el año 1905, en la muerte de su adorada madre, decidió escribir, a maestros, religiosos, representantes del pueblo, abogados, etc.

Para que la apoyaran en su proyecto de la fijación de la celebración del «Día de la Madre», con mucho ahínco logró que el Estado de Virginia aceptara el día de fiesta, luego, Pensilvania y otros lugares de EE.UU., se sumaron para la celebración.
Viendo la joven Jarvis, la gran acogida, logró que el Congreso de los EE.UU., presentara un proyecto de ley pro-celebración del Día de la Madre, en todos los Estados. Luego de deliberar y aprobar el proyecto, el Presidente Wilson firmó la petición que exhortaba tal celebración el segundo domingo del mes de mayo.

Posteriormente otros países se fueron sumando a esta celebración y Ana Jarvis pudo ver a más de 40 países de diferentes partes del mundo en este acontecimiento sentimental que no tenía otro fin que rendir homenaje y enaltecer a ese ser que da parte de su ser para dar vidas, y aún su vida por el fruto de sus entrañas.

Regalos

No siempre regalar flores fue una costumbre común para celebrar a las madres en su día. Con bacanales, sacrificios de animales y cópulas simbólicas entre serpientes festejaban los hombres antiguos a las mujeres que los concibieron.
Una de las fiestas en honor a la madre más importante del mundo antiguo, era la dedicada en Grecia a la diosa Gaia, bajo la forma de la diosa Deméter.

El culto a Deméter estaba relacionado con el paso de las estaciones del año, la procreación y la regeneración vital. "Se veneraba especialmente a Deméter en un rito anual reservado a las mujeres: la thesmophoria. Durante tres días, en octubre y noviembre, caían muchas de las reglas que normalmente mantenían a las griegas bajo control", señala el antropólogo alemán Georg Feuerstein.

El ritual envolvía cópulas simbólicas entre serpientes, piñas u otras alegorías de genitales masculinos y lechones que representaban los órganos femeninos. En el punto culminante, mujeres previamente purificadas bajaban al pozo para sacrificar unos lechones y ofrecer las reliquias al altar de Deméter, mezcladas con las semillas que se sembrarían el nuevo año, comenta.

En las culturas prehispánicas también se celebraba a las madres y en especial a la Madre Tierra. El más representativo de estos cultos lo llevaban a cabo los aztecas, durante mediados de la primavera, en el cerro del Tepeyac, con el fin de honrar a la madre de los dioses, Tonatzin, que en realidad quiere decir "nuestra madre".

Más allá de la continuidad de la veneración de Tonatzin en la imagen de la Virgen de Guadalupe tras la conquista española, los festejos de la madre entre los aztecas eran de carácter sacro. Peregrinar desde distintos puntos del antiguo México para ver a Tonatzin se transformaba en un acto de comunión cósmica y en una ceremonia de reconocimiento a su propia madre.

Tonatzin, como dice la historiadora Bibiana Dueñas, "era la Madrecita, que tenía por mayor atributo la vida, ella la daba y de allí su importancia y su fuerza más grande. Era la savia vital de la sangre y, por lo tanto, también la guerra y la muerte eran sus atributos".

En las fiestas se le invocaba como madre de las divinidades, de los rostros y los corazones humanos. Tonatzin aparecía muchas veces, según cuentan, como una señora vestida elegantemente de blanco. De noche gritaba y pregonaba.

También cuentan que traía una cuna a cuestas, como quien trae a su hijo en ella; se iba al mercado y se acomodaba entre las otras mujeres, más tarde desaparecía abandonando la cuna por ahí.

Cuando las otras mujeres advertían que la cuna estaba olvidada, se asomaban a ella y encontraban un pedernal, con el cual se hacían los sacrificios en su honor.

Así como Tonatzin se convirtió en la decembrina Guadalupe, la Madre de México, en otras latitudes las fiestas para celebrar a las madres se transformaron hasta devenir en el moderno Día de la Madre, que se festeja el 10 de mayo o el segundo domingo de mayo en toda América Latina, Estados Unidos, Canadá, Francia, Gran Bretaña, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Suecia, España, Italia, Turquía, India, China y Australia, entre otros países.

La "costumbre", a evolucionado de las bacanales con que festejaban a las madres patricias romanas y los torneos de galantería, a las canciones de trovadores dedicadas a la "madre que nos dio la vida".


Entérese...

Cuando una especie animal encuentra dificultades para reproducirse, la naturaleza pone remedio y permite que sea inmenso el número de huevos o crías que van a permitir el correcto desarrollo de la especie.

Hagamos un pequeño cálculo para demostrar de qué manera crecería la descendencia de una hormiga y cómo las dificultades que encuentran en el medio, aniquilan millones de ellas.

Supongamos que cada hormiga pone 100 huevos y que en el curso de un verano se alcancen seis generaciones de hormigas. En la primera generación saldrán 100 hormigas, de ellas 50 hembras; de estas 50 hembras, en la segunda generación salen 5000 hormigas, de las cuales 2500 serán hembras ... y siguiendo el proceso, en la sexta generación aparecerían

1 562 500 000 000 hormigas


que puestas en fila, cubrirían unas 20 veces la distancia entre la Tierra y la Luna. Está claro que las cosas no suceden así. Son relativamente pocos huevos los que prosperan y dan lugar a individuos adultos.

Sabías que....

  • Shigechiyo Izumi, murió el 21 de febrero de 1986 a los 120 años y 237 días.
  • Ruth Alice Kistler (Portland, Oregon EE.UU), tuvo una hija a los 57 años y 4 meses.
  • Geraldine Brodrick, en Sydney, Australia, en un sólo parto tuvo 5 varones y 4 mujeres.

Cumpleaños del mes de mayo.

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