Junio 2003
N° 5/ AÑO I
  Como todos los meses, nos complacemos en presentar la quinta edición de nuestro boletín electrónico.
 

Foncodes transfirió mas de 5 mil obras en todo el país.

Foncodes y Pronaa convocan al primer encuentro de alcaldes de la Región Ayacucho.

Población de Maras cuenta con servicio de agua potable.

Pangoinos dejaron las velas por energía eléctrica.

Brigadistas del programa "A Trabajar Rural" de Foncodes cuentan con Seguro Integral de Salud.


     
 

Rumbo al Exito

En esta edición comentaremos acerca de la riqueza, sí, la riqueza como la acumulación de cosas valiosas y la emulación y desarrollo de virtudes. La riqueza es lo más valioso que podamos tener como compensación de nuestro esfuerzo, trabajo y sacrificio. Es necesario tener ambiciones aún cuando para alguno de nosotros la palabra riqueza tenga alguna connotación negativa. Una persona con pocas ambiciones tendrá pocas realizaciones, lo importante es convertir los deseos en realidades, esto nos hace mejores y cada vez más ricos ética, moral y legítimamente, ya que nuestras fuerzas empleadas para conseguir lo deseado nos posará sobre el único camino para disfrutar lo que logremos.

En nuestro país se hace necesario desarrollar empresas generadoras de riquezas, y riquezas de toda índole, riquezas materiales, económicas, intelectuales, empresas que permitan a los peruanos poder alcanzar los medios adecuados para su plena realización, empresas que de ninguna manera subsidien la incompetencia, no podemos arriesgar el futuro de nuestra empresa y el empeño y dedicación de nuestros empleados, consintiendo incompetencias dentro de nuestra organización. Desagraciadamente en nuestro país se han desarrollado muchas empresas con la mala costumbre de hacer girar su éxito en torno a dos o tres personas, generalmente de la parte ejecutiva (gerentes o jefes de área), personas que confunden la responsabilidad con el poder o supremacía sobre los demás, y cuando esto es así y un empleado detecta errores en la empresa y sugiere o pone en autos respecto a este problema, los todopoderosos intentan aplastarlos y perjudicarlos para que no corran el peligro de ser reemplazos o desplazados por estos empleados que intentan solucionar los problemas de la empresa.


No debemos alimentar complejos de incapacidad o miedo dentro de nuestros empleados. Debemos brindarles la confianza necesaria para que se sientan capaces de realizar su trabajo con responsabilidad y abiertamente hacia los demás. Si deseamos mejorar nuestra empresa, debemos asignarle metas y objetivos orientados a generar riquezas, además, ésta debe de estar capacitada para ser productiva, ya que el trabajo es una oportunidad de vivir, y a través de la educación y capacitación permanente estamos dando opción a nuestros empleados de alcanzar su plena realización.

Las empresas deben sembrar en cada uno de sus trabajadores diversos valores y virtudes, y sobre todo, trabajar en ellos generando riqueza espiritual, no basta con tener riqueza material, se hace indispensable tener valores vertebrales que guíen a nuestros empleados, y con ellos a nuestra empresa, hacia un destino de éxito y desarrollo interno y externo de nuestra organización.

Por eso, como empresarios o empleados, no debemos olvidarnos que nuestra principal actividad es producir más y mejor, donde el trato adecuado a nuestro clientes y empleados, donde la educación y capacitación permanente y sobre todo el sembrar valores morales se convierten en los principales factores de producción y mejora de los niveles de desarrollo de nuestra empresa, nuestras familias, nosotros mismos y nuestro país, pues con ello, mejora la tecnología, la capacidad intelectual y adquisitiva de nuestros empleados y en consecuencia tenemos una gran empresa en crecimiento con un gran camino de éxito por seguir.

Julio César Navarro Falconí.

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