Enero 2004
N° 12/ AÑO II
  Durante el 2003, más de 4 millones de peruanos fueron favorecidos con la presencia de Foncodes a través de sus diversos programas; la inversión fue mayor a 200 millones de soles para financiar dos mil 163 proyectos
 

El Pronasar realizó el "Taller de Capacitación a Promotores Sociales", participaron expertos en temas de saneamiento rural de Foncodes y del Ministerio de Vivienda...

Con la presencia de alumnos y maestros se clausuró el I y II Ciclo del "Diplomado en Gestión Pública de Proyectos y Programas Sociales"...

Por segundo año consecutivo, los trabajadores de Foncodes organizaron y solventaron una jornada navideña a favor de niños en estado de abandono. Los escogidos fueron menores del Hogar San Antonio...

Comuneros del valle de checras se insertan en el mercado con deliciosos y bien presentados productos frutícolas y alimentos...

En Huancayo, el programa “Mejorando tu Vida” financió obras por mas de 5 millones de soles en el 2003...

Municipios distritales entregaron 4.7 millones de soles a núcleos ejecutores en Arequipa...


     
 

Reportaje

Reportaje desde la selva:
Los puentes de la vida

Sandra ya no sufrirá las penurias de sus padres al cruzar el Inambari en la selva puneña. Tal vez algún día, su madre o su hermana mayor, le cuenten que ella también atravesó muchas veces el caudaloso río colgada en una oroya. En adelante, cuando crezca y aprenda a caminar, podrá usar sus propios pies para ir retozando de un lado a otro del valle con la seguridad de no caer y ser arrastrada por el torrente, como algunos infortunados niños que en el pasado se ahogaron en la zona de Chilcayoc.

El viejo andarivel que servía a los campesinos para atravesar el río fue reemplazado por un moderno puente colgante de 70 metros de largo con torres de suspensión de 12 metros de altura, cables de acero y plataforma de madera.

Sandra tiene 9 meses y duerme con una placidez sorprendente en un clima húmedo y caluroso, lleno de mosquitos y el trinar incesante de loros y pericos en medio de la selva. Recostada en una de las barandas del puente, Rosa Mamani Chávez a sus 14 años parece su madre pero es su hermana mayor. La cuida, le da sus alimentos y la lleva y trae en sus espaldas, mientras sus padres, doña Victoria Chávez y don Daniel Mamani, trabajan en el monte recolectando café, plátanos y naranjas.

Esta es una de las numerosas familias que viven a las orillas del Inambari, en el distrito de Alto Inambari, provincia de Sandia, en donde el nuevo y enorme puente peatonal facilita el transporte de los productos agrícolas. La mayoría de los habitantes del valle son campesinos que se dedican al cultivo de productos de pan llevar: maíz, plátano, papaya, naranja, café, coca, cacao y yuca. Son familias jóvenes que han escapado de la pobreza de la sierra puneña hacia a selva.

Desafiando la naturaleza

La estructura fue levantada durante agotadores e interminables meses. Dos mil bolsas de cemento tuvieron que ser transportadas en balsas fabricadas con troncos y neumáticos de llanta de camión en un tramo de 10 kilómetros pues no hay carretera a la zona. El extremo final de la vía de penetración al oriente puneño llega sólo hasta la localidad de Pacaysuizo. Lo completa y termina un agreste camino de herradura en medio del monte, entre bosques, cascadas y riachuelos, que exige una ardua caminata de dos horas a paso continuo.

El presidente del Núcleo Ejecutor del proyecto, Pedro Ortiz, de 48 años, relata que en el sector de Pacaysuizo, tuvieron que construir las balsas y cargar las ocho toneladas y media de cemento. Lo propio hicieron con los cables de acero y otros materiales. El transporte en balsa por el río Inambari, torrentoso todavía en su curso medio, demoró 3 horas.

"Ha sido un trabajo muy duro de todos los miembros de la comunidad que hemos recibido el financiamiento del FONCODES. Agradecemos este apoyo", dijo Ortiz en la modesta ceremonia de inauguración a fines de octubre pasado.

La inversión en la obra demandó 204 mil 630 soles desembolsados por gestión de FONCODES en Puno, precisó Oswaldo Condori Canaza, funcionario responsable de la Oficina Zonal, quien compartió la felicidad de los comuneros y los beneficios del Programa "Mejorando Tu Vida".

Felipe Mamani Huaquisto (40), teniente gobernador del anexo de Santa Rosa, al que pertenece Chilcayoc, nos contó: "Antes del puente, sólo había una oroya. Hubo algunos accidentes hace tiempo y se ahogaron niños y adultos. He participado en la construcción de este puente con todos los vecinos. La construcción ha demorado más de tres meses".

El puente colgante de Chilcayoc es uno de los tres que ha financiado FONCODES en el distrito de Alto Inambari. El viaducto enlaza a las comunidades de Pampayanamayo, Cocchine, Selva Alegre, Silluma, Santa Elena, Mospaypa, Cotalane y otras selva adentro, las que hasta antes de su construcción estaban aisladas en esta parte de Sandia, reconocida como zona de amortiguamiento ecológico de la Reserva Nacional del Candamo.

Alianza para el desarrollo

En el mismo valle los pobladores en alianza con el Fondo Nacional de Compensación y Desarrollo Social (FONCODES), han construido el puente colgante peatonal de Yuracmayo -anexo de Santa Rosa- de 40 metros de largo con una inversión de 93 mil soles; así como el puente colgante de Mancuari con una inversión de 142 mil 764 soles.

Junto a estos tres puentes colgantes, se han hecho realidad los puentes carrozables de Tuquimayo de 14 metros de luz y el puente carrozable de Mayohuanto de 16 metros de largo, ambos financiados con 232 mil 290 soles, dineros aportados por FONCODES, la Municipalidad y los campesinos.

El alcalde de Alto Inambari, José Luis Toledo Ccori, saludó la alianza de FONCODES con los Gobiernos Locales y la población, que ha permitido hacer realidad el gran anhelo de los pueblos de esta parte de la selva puneña. El conjunto de los viaductos puestos al servicio de la población, ha dinamizado la actividad económica y el transporte, facilitando el acceso de la producción agropecuaria a los mercados de Puno y Juliaca, los dos más grandes centros de comercialización y consumo de la Región.

Abraham Sugimoto Oliden

Enviar esta página a un amigo