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Reportaje
Haciendo fértil el arenal: |
LOS BIOHUERTOS DE PACHACÚTEC
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Los pobladores de Nuevo Pachacútec, en Ventanilla no solo han aprendido a sortear las dificultades que ocasionan la falta de servicios básicos adecuados, sino también a dominar la arena, a tal punto de convertirla en tierra fértil para el cultivo de alimentos que los ayude a mejorar su nivel de nutrición, principalmente el de sus hijos.
Recordados porque en febrero del 2000 fueron reubicados en esos arenales del noreste centro de Lima, ellos le hacen frente a la pobreza cultivando verduras en los patios de los comedores populares, donde FONCODES, Unidad Ejecutora del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MIMDES), promueve el Proyecto Piloto de Agricultura Urbana "Biohuertos de Pachacútec".
"Las Orquídeas" es el nombre de uno de esos comedores populares donde todas las tardes, al culminar su jornada, las madres de familia se dedican al cuidado de las hortalizas. Algunas veces son ayudadas por sus esposos e hijos, como sucede con la presidenta de este comedor, Leonor Valladares.
"Ya hemos cosechado zapallitos italianos, acelgas, lechugas, tomates y betarragas, que han formado parte de los ingredientes de varios días de menú", manifiesta doña Leonor al tiempo de expresar la grata sensación que han experimentado las socias de este comedor al preparar e ingerir las verduras que ellas mismas cultivaron. 
Como este biohuerto de 50 m2, ubicado en el Sector "E" de Nuevo Pachacútec, FONCODES financió la instalación, capacitación y asistencia técnica de otros cuatro en los sectores A, B, C y D. Nuevo Pachacútec cuenta en la actualidad con 45 mil pobladores y está organizada territorialmente en 21 grupos residenciales.
Técnicas de riego
¿Pero cómo es que en una zona donde falta el agua se puede tener biohuertos? La respuesta es muy simple: optimizando al máximo este recurso hídrico. "Reutilizamos el agua del lavado de alimentos del mismo comedor, para hacer el riego manual, y como complemento recurrimos al módulo de sistema de riego por goteo que se ha instalado en el patio de cada local", explica la presidenta de "Las Orquídeas".
Todavía emocionada por la reciente visita a ese biohuerto de la titular del MIMDES, Ana María Romero-Lozada, expresa: "Las hortalizas que cultivamos son de rápido crecimiento. A los tres meses como máximo ya las estamos cosechando para incorporarlas a nuestras ensaladas, tortillas y ajiacos".
Marilín Aguilar, quien también es dirigenta del comedor, interviene para sostener que, por común acuerdo de las socias, se abandonará el uso de insecticidas para el control de bichos, para reemplazarlas por un remojado de hierbaluisa con rocoto, limón y jabón.
"Estamos buscando alternativas para que la producción en nuestro biohuerto sea más sana. Incluso hemos empezado a mejorar la calidad de la tierra con abono de los animales menores que criamos en casa", agrega.
Por su parte, Margarita Serrón, otra de las socias del comedor, natural de Huancayo, señala: "Parece mentira, este arenal de Nuevo Pachacútec es bueno para sembrar. Como estamos cerca de la playa, parece que por este sitio vivieron las aves guaneras. En mi casa siembro papa y hierbas aromáticas y siempre con buenos resultados".
En estos días de frío intenso y permanente niebla y lluvia en la zona, el riego a los biohuertos se ha espaciado a tres veces por semana. En tiempos de sol intenso las plantas requieren de agua diariamente.
Capacidad de autogestión
Las Orquídeas es uno de los 22 comedores populares que actualmente funcionan en Nuevo Pachacútec. Según su presidenta, hace cuatro años, cuando fueron reubicados de Villa El Salvador, se crearon 64 de estos locales, de los cuales solo quedaron 12 gracias a su capacidad de manejo y organización para enfrentar los vaivenes políticos.
"Este comedor es uno de esos 12 que durante 8 meses sobrevivió al abandono total, por lo que se nos otorgó, mediante Decreto Supremo, el título de "Autogestionario". Y luego el gobierno actual reabre 10 comedores más para mejorar el nivel alimentario de esta población", termina de explicar la señora Leonor.
Es justamente que reconociendo ese nivel organizativo, el Proyecto Piloto de Agricultura Urbana del FONCODES interviene en cinco de esos comedores de Nuevo Pachacútec, como una forma de garantizar la sostenibilidad de la propuesta.
"Bienestar", ubicado en el sector "C", es otro comedor que cuenta con un biohuerto, y tiene como presidenta a Victoria Vicuña, una ayacuchana de 38 años de edad. Tiene tres meses de embarazo y la encontramos picando las acelgas que acababa de cosechar. "Es para agregarle al garbanzo que hoy forma parte del menú", anota.
Reparando la cocina a gas de kerosene que en esos momentos sufría un desperfecto, ubicamos a don Demetrio Altamirano, de 64 años de edad, quien es el socio más colaborador de este local.
"¡Apúrece, don Demetrio, que los garbanzos todavía faltan cocinar!", le instan las demás señoras al señalarle el reloj de pared que marca las 10:30 a.m. "Es que el menú tiene que estar listo a las 11:30 a.m., porque los niños que estudian en la tarde vienen a recoger sus raciones", explican.
Don Demetrio vive solo, aunque tiene cinco hijos, y ha encontrado en este comedor un medio para asegurar su alimentación diaria. "Imagínese ahora con el trabajo que tengo cuidando el biohuerto, ya no siento pena, más bien soy útil", manifiesta mientras se acomoda un gorro muy usado sobre la cabeza.
El Proyecto Piloto de Agricultura Urbana en Nuevo Pachacútec surge a raíz de la intervención de FONCODES en los bolsones de pobreza de Lima Metropolitana, y en respuesta a los requerimientos de la población de proyectos para el fortalecimiento de capacidades productivas.
Dada la buena acogida de esta experiencia, el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social ha dado directivas para replicar el proyecto en diferentes áreas urbano marginales de la capital, como un instrumento de alivio a la pobreza, donde se motive a las familias y organizaciones de base a participar en la solución de sus problemas alimenticios.
Es, además, una demostración del trabajo articulado de las unidades ejecutoras del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social, pues los biohuertos de FONCODES se desarrollan en comedores del PRONAA.
Radiografía nutricional de los niños de Pachacútec
Según investigaciones del sector Salud y organismos no gubernamentales, la problemática de nutrición de los niños menores de cinco años en Nuevo Pachacútec muestra un deterioro similar al de las áreas rurales más pobres del país. Si en Lima Metropolitana la desnutrición crónica de este grupo de niños es de 7%, en Nuevo Pachacútec se encuentra en 31%.
Esta comparación hace deducir que tres de cada diez niños ha perdido su potencial de crecimiento presentando una talla menor a la que corresponde a su edad.
También señalan que el 78% de los niños menores de dos años presentan anemia por el bajo consumo de alimentos ricos en hierro, la deficiente alimentación en el embarazo y en los primeros meses de vida.
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Nimia Requejo
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