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Reportaje
| Mejorando la calidad de vida |
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Con inchicapi de gallina, tradicional plato que decidieron compartir ese día, chicha de maíz amarillo y abundante plátano sancochado, el caserío de “Santa Ana”, ubicado a 20 kilómetros de la ciudad de Tarapoto, celebró la inauguración de los trabajos de mejoramiento de su inmenso puente petonal. Pero también hubo danzas, globos, música y, sobretodo, mucha alegría.
Y es que habría que estar “dentro de la camisa” de estos pobladores para entender el entusiasmo que les provoca la culminación de una obra, más todavía si cuentan con la visita de autoridades del gobierno central, como el Viceministro de Desarrollo Social del ministerio de la Mujer y Desarrollo Social, Mario Ríos Espinoza, quien apadrinó el acto.
Gracias a la recuperación de este puente peatonal de 91 metros, los pobladores, dedicados en su mayoría al cultivo de yuca, maíz, algodón y frijol, pueden cruzar con mayor seguridad el río Mayo y seguir comercializando sus productos en Lamas, Tarapoto y Moyobamba.
Construido hace diez años, el puente había sido afectado por el uso constante, el paso del tiempo y las lluvias, siendo urgente los trabajos de mejoramiento. Presentado este requerimiento al municipio de Zapatero, distrito al que pertenece esta localidad, fue priorizado, en proceso participativo, por el alcalde como parte de los proyectos a financiarse con recursos ordinarios contando con la asistencia técnica del FONCODES-MIMDES
“El puente sufría deterioro, porque nosotros nos habíamos descuidado mucho. Algunas maderas estaban saliéndose y de continuar así peligraba nuestras vidas, sobretodo la de los niños y los ancianos”, comentó Ronald Saavedra Rojas, agente municipal de este apacible y acogedor pueblo.
Elegido recientemente para presidir la Junta de Mantenimiento y Conservación del puente, cargo que asumió junto con la organización de la ceremonia de inauguración, Saavedra Rojas, habla sobre la importancia de la organización comunal. “Nosotros ahora mediante faenas nos ocuparemos, cada tres meses, de engrasar los cables que sostienen el puente, así como cambiar las maderas en deterioro, porque esta será la única manera de que la obra sea sostenible y el Estado pueda invertir en otros lugares pobres”, indicó.
La bienvenida
Los más felices de la ceremonia fueron los niños. Bailaron danzas propias de la zona arrancando sonrisas entre los presentes.
“Nosotros, cuando fuimos niños hubiéramos querido tener este puente, pero no fue así. Estábamos aislados, y nuestra vida fue más complicada. Eso les hemos contado a nuestros hijos. Por eso ellos celebran este momento en que se ha mejorado el puente”, comentó Saavedra Rojas.
La inauguración del puente de Santa Ana, que beneficiará a 400 habitantes, puso de manifiesto la vigencia de las tradiciones de los pobladores, como sus potajes emblemáticos a base de harina de maíz, maní y plátano.
Este pueblo tiene como referente histórico al antiguo pueblo de Lamas, ubicado a más de cinco kilómetros de distancia del lugar, cuyos habitantes dicen descender de los chancas, cultura que al ser derrotada por los incas se refugió en este sector de la amazonía.
Al hacer uso de la palabra, el alcalde distrital de Zapatero, Róger Sánchez Inga, anotó que esta obra fue posible gracias a los recursos ordinarios que por primera vez se asigna a los municipios distritales, para que sea invertido en obras mediante la administración de la comunidad organizada, es decir de los Núcleos Ejecutores.
“Esta modalidad de gasto público permite transparencia y que el dinero se dirija a obras que urgen verdaderamente los caseríos. En resumen, este pequeño pero no por ello menos importante proyecto inaugurado muestra el trabajo compartido entre la población, autoridades locales y gobierno central”, manifestó.
Los programas sociales
Por su parte, el Viceministro de Desarrollo Social, antes de develar la placa de inauguración, instó a los asistentes a preservar su cultura, mediante sus danzas, culinaria y demás tradiciones.
Explicó también que la descentralización implica que los recursos les lleguen directamente a quienes conocen “más cercanamente la realidad y las necesidades de los pueblos, es decir a los municipios.
“Y el gobierno central a través del FONCODES-MIMDES tiene como función dar asistencia técnica a los municipios para la ejecución de las obras que ayudarán a mejorar las condiciones de vida de las poblaciones pobres”, anotó.
Esta tarea -dijo- la desarrollará de manera articulada con los ministerios de Producción, Comercio y Turismo, Energía y Minas. “Ya no podemos seguir trabajando dispersos. Para una mejor inversión social, FONCODES tiene que actuar de manera articulada y con un enfoque regional, generando cadenas productivas y alternativas de mercado”, enfatizó.
En Shucushyacu
El día anterior, el Viceministro Ríos Espinoza había estado en el Alto Amazonas, provincia loretana, donde en compañía del representante de la Unión Europea en el Perú, Mendel Goldstein, y autoridades regionales y municipales, inauguraron 21 Kms. de la trocha carrozable Shucushyacu – Gloria, en el distrito Teniente César López.
Allí entre gestos de aprecio y reconocimiento de la población, se refirió al mismo tema señalando que la reestructuración y modernización de su sector tiene como ejes a FONCODES, PRONAA y el INABIF.
“PRONAA se dedicará a elaborar estrategias de seguridad alimentaria, promoviendo la producción local, y el INABIF a trabajar en la superación de los problemas de violencia para que la inversión social se garantice y tenga futuro”, indicó.
“El trabajo lo haremos en alianza y colaboración con los gobiernos locales, la sociedad civil, la Iglesia, entidades cooperantes, pero, eso sí, respetando los valores culturales de cada región”, explicó.
Nimia Requejo Astola.
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